Bonnie y Clyde fueron una pareja de fugitivos, ladrones y criminales de Estados Unidos que fueron considerados “enemigos públicos” entre 1931 y 1934, y también una pareja profundamente enamorada, que inspiró a la sociedad americana en los años de la Gran Depresión, la clase obrera decepcionada con la corrupción de la clase política y los bancos. Su bonita historia de amor y su libertad captó pronto la atención de la prensa y la sociedad en general.

La película “Bonnie y Clyde” interpretada por Faye Dunaway haciendo de Bonnie Parker y Warren Beatty haciendo de Clyde Barrow con estilo que tenían y la historia de amor que mostraban contribuyó a agrandar aún más el mito de esta pareja.

Bonnie, que según dicen quienes formaron parte de la banda que dirigía Barrow nunca cogió un arma, escribía poemas y publicó uno de ellos en un periódico nacional que hizo que gran parte de la sociedad se quedase fascinados con esta pareja. En las huidas en los pequeños robos que hacían en gasolineras y bancos se encargaba de la parte logística. Sin embargo, Clyde mató hasta a diez personas en sus huidas al interponerse en su camino, según dice la prensa de entonces.

Bonnie era una brillante estudiante que destacó en la escuela en literatura y poesía. Se casó con dieciséis años con un compañero de clase del instituto que resultó ser un maltratador y un delincuente. El matrimonio fracasó y Bonnie se fue a vivir con sus abuelos.

Conoció a Clyde cuando esta trabajaba como camarera y apoco tiempo después este entró en prisión donde fue acosado sexualmente por otro recluso que después apareció muerto en su celda. Bonnie le entregó en una visita un arma con el que este se escaparía de la cárcel con algunos compañeros, que serían capturados de nuevo una semana más tarde.

Famosa era la cojera de Clyde, porque se cortó un dedo del pie para evitar hacer trabajos forzados, por lo que conducía en calcetines.

Murieron acribillados a balazos en una emboscada que les tendieron cuando tenían ella 23 y él justo ese día cumplía 25 años.

Los auténticos Bonnie y Clyde:

bonnie y clyde

Cuando vivieron separados porque Clyde estaba en prisión se intercambiaron unas preciosas cartas de amor recogidas en el libro “Wanted Lovers”. Aquí os dejo algunas cartas:

Carta de Bonnie a Clyde:

Waco, Texas. 3 de marzo de 1930

Hola cielo:

Sólo unas líneas esta noche, porque me siento muy triste y sola. Piénsalo, cariño, hoy te he visto por primera vez en dos semanas, y apenas sólo unos minutos. Pero ha sido muy tierno verte por fin. Estos polis han resultado ser muy agradables, cariño. No son como los de Denton.

Tu madre se queda a pasar la noche conmigo. Quería que se quedase para que pueda volver a verte mañana. Mi amor, voy a buscarme un empleo para poder quedarme aquí. Ya no aguantaba más en Dallas sin ti. Cielo, qué feliz sería si pudieras liberarte de ese espantoso embrollo. No veo cómo me las voy a arreglar si te vas. No parecía que estuvieras muy contento de verme. ¿Algo va mal? ¿Ya no me quieres? Sé cómo te sientes, cariño, me imagino que estás preocupadísimo.

Escucha, querido, no te voy a escribir mucho hoy, porque te veré mañana, esperemos, y vamos a estar juntos un buen rato, como en los viejos tiempos. Y cielo, no te olvides de que te quiero más que a nada en el mundo, y sé muy, muy, muy bueno, y piensa en mí, aquí, pensando en ti.

Tu chica triste y solitaria,

Bonnie

Posdata: no te preocupes cariño, porque voy a hacer todo lo que esté en mi mano, y si al final no te sueltan, seré buena mientras estés encerrado, y esperaré, esperaré, esperaré, hasta que vuelvas conmigo. Te quiero.

Carta de Clyde a Bonnie

11 de diciembre de 1930

Mi dulce esposa*:

Acabo de recibir tu dulce y esperada carta y créeme, fue toda una sorpresa saber de ti. Pero si casi no podía creer lo que veían mis ojos cuando descubrí tu letra en el sobre. Así que lo tomé y lo miré de cerca y al final tuve que admitir que era tuyo.

Escucha, Bonnie, ¿quién demonios te ha contado todas esas mentiras sobre mí? Cielo, sabes de sobra que jamás he dicho nada parecido sobre mi niñita de ojos azules. Cariño, te quiero más que a mí mismo, que me hayan caído catorce años no significa que vaya a quedarme aquí para siempre. Madre fue a Waco a hablar con el juez. Le dijo el juez que la ayudaría a que me redujeran la condena a dos años. Si todo sale como espero, no voy a tener que vivir lejos de mi niña por mucho tiempo.

Oye, querida, sé que tu madre piensa que no quería responder a su carta, pero es que cuando me escribió estaba en otro campamento para prisioneros, y en éste sólo te dejan escribir a tu familia. No te olvides de decírselo. Estoy en la granja número 2 de Eastham y recibo mi correspondencia en esta misma dirección. Así que no te olvides de contestarme cuando recibas esta carta, ya que, cielo, no sabes cuánto necesito tus cartas para poder matar las horas de estos días largos y tristes.

Daría cualquier cosa por poder ver de nuevo a mi niñita de ojos azules. Cielo, ni siquiera tengo una foto tuya. Cuando dejé el campamento número 1, no me avisaron con antelación, por lo que no tuve tiempo de recoger tu foto, así que por favor, envíame otra, si la tienes.

Bueno niña, voy a ir terminando por hoy, si me respondes esta carta te contaré más cosas la próxima vez. Te envío todo mi amor, de tu chico que te quiere,

Clyde Barrow

*Clyde llama a Bonnie su esposa porque la cárcel en la que estaba, en Eastham, no permitían a los presos mantener correspondencia con personas que no fuesen familiares.

 

Aquí os dejo el poema que Bonnie Parker publicó en un periódico nacional:

La historia de Bonnie & Clyde

Habréis leído la historia de Jesse James,

De cómo vivió y de cómo murió

Si aún os quedan ganas

De leer a estas horas

Aquí tenéis la historia de Bonnie & Clyde

Ahora Bonnie & Clyde forman la banda de los Barrow

Estoy segura de que habréis leído

Cómo atracan bancos, cómo saquean,

Y a los que les da por protestar

Suelen encontrarlos moribundos o muertos.

En estas crónicas abundan las mentiras;

No son tan despiadados como los pintan;

Son de naturaleza fiera,

Todas las leyes detestan

Y a soplones, polis y chivatos.

Los llaman asesinos a sangre fría,

Dicen que son crueles y malvados,

Pero os diré con orgullo

Que a Clyde lo conocí no hace mucho

Cuando era honesto, recto y aseado.

Pero los polis le incordiaban,

No paraban de detenerle,

En una celda solían meterlo,

Hasta que me dijo un día:

Nunca seré libre, amiga mía,

Así que me llevaré unos cuantos al infierno.

La carretera estaba muy mal iluminada,

No había señales que les guiaran,

Así que decidieron finalmente

Que lo intentarían hasta la muerte,

Aunque todas las vías estuvieran cerradas.

La carretera está cada vez más oscura;

A veces apenas se ve nada,

Pero es una lucha, hombre a hombre,

Y hay que luchar hasta la morgue

Pues la libertad no les aguarda.

Algunos padecen mal de amores,

Es verdad que otros se han muerto de asco,

Pero pensad que a fin de cuentas

Nuestros problemas son bagatelas

Si con Bonnie & Clyde nos comparamos.

Si un policía muere asesinado en Dallas,

Y no tienen ni indicios ni pistas,

Si no pueden encontrar al malvado,

Les basta con arreglar el fregado

Y a Bonnie & Clyde se lo endilgan.

Dos crímenes cometidos en este país

No están en la cuenta de la banda de los Barrow:

No estuvieron implicados

En las peticiones de rescate

Ni en la estación de Kansas City tuvieron mano.

Un repartido de diarios le dijo a su colega:

Ojalá al viejo CLyde intenten darle caza;

En estos tiempos de mierda

Ganaríamos algunas monedas

Si a cinco o seis policías se carga.

La policía no ha recibido aún el informe,

Pero Clyde me acaba de llamar;

Me dijo: No te metas en peleas

Ya no trabajamos a la luz de las velas,

Vamos a afiliarnos a la NRA.

Desde Irving hasta el viaducto de West Dallas:

Es la Gran División, así la llamamos,

Donde las mujeres son dulces

Y los hombres son hombres

Allí Bonnie & Clyde no temen los chivatazos.

 

Escrito por Isabel Herrero

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