Me encantan los aperitivos. En Milán es un ritual por el que todos los cafés, restaurantes y discotecas se llenan de gente que disfruta de este momento para relajarse al final del día. Yo que viví allí un año como estudiante Erasmus es una de las cosas que a día de hoy aún echo más de menos. Algunos de los mejores momentos vividos allí fueron durante el aperitivo, en esas terrazas y cafés.

En Milán el ritual del aperitivo transcurre de 6 a 9 de la tarde, “alla sera” como dicen ellos, que es ese período de tiempo al final del día, entre la tarde y la noche, para disfrutar de una “bella serata”. Un buen momento para socializar, tener conversaciones tranquilas y conocer a gente nueva. Todos los días de lunes a viernes se disfruta de esta maravillosa costumbre.

En ese horario pides un cóctel y que te cuesta alrededor de 8 euros y puede disfrutar de un buffet de pasta al pesto, croquetas, aceitunas, provoleta, pasta alla bolognese, risotto,… y otras variedades, dependiendo del lugar al que vayas tendrás más o menos variedad. Debo destacar que especialmente buenos son los aperitivos de Magenta, Yguana o Exploit. El primero es el bar más antiguo de Milán, precioso. El segundo destaca por sus increíbles aperitivos y el último además de buenos aperitivos está situado entre las Columnas de San Lorenzo, una zona donde la gente se pide una cerveza en un puesto cercano y se sienta por allí a tomarla, y el ambiente entre bohemio y chic, pues vamos que pierdes la cabeza con gusto.

Ahora que comienza el buen tiempo es todo un placer disfrutar de esta costumbre que en Milán disfrutan durante todo el año.

La palabra “aperitivo” viene de hecho del italiano, que se deriva del “aperire” latino (que significa “abrir”), y no es más que ese ritual para estimular el apetito y la digestión, un precioso momento para relajarse y dejar el smartphone a un lado.

El Spritz es el cóctel de aperitivo más icónico de Italia, es una bebida rojiza muy típica de la zona del Véneto que se sirve como mucho hielo y una rodaja de limón. Se hace con 3 medidas Cava, 2 de Aperol y 1 de soda, o su defecto agua. Y está riquísimo. Se cree que surgió en el norte de Italia en el siglo XIX durante la ocupación austríaca de Italia, así el verbo “spritzen” signifca “rociar” en alemán.

¿Que el spritz no es lo tuyo?

Bueno pues puedes disfrutar del típico vermú, el chinato o el americano. Estos son vinos aromatizados. Si prefieres algo más amargo, pues puedes elegir un Cappelletti o un Contratto, que son entre anaranjados y rojizos.

Yo aparte del spritz, he disfrutado mucho del Negroni Sbagliato, que en italiano significa “Negroni equivocado” que es igual que el Negroni pero con Cava, y le da un toque excepcional. Vamos que yo me sentía fenomenal en una terracita con mi Negroni Sbagliato.

Dicho esto, a disfrutar de este gran invento que es el aperitivo para disfrutar de esas horas de relax al final del día, para mí la palabra aperitivo significa dolce vita, el “dolce fare niente” (el dulce no hacer nada) tan italiano, que es cuando surge sin duda lo mejor.

 

Escrito por Isabel Herrero

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